Cuba encadenó tres años consecutivos de contracción económica desde 2023, acumulando una caída de casi 5 puntos porcentuales del PBI entre 2023 y 2025. El punto de quiebre es claro: tras crecer modestamente en 2021 y 2022, la economía entró en un ciclo recesivo del que no logró salir. Lo llamativo no es la profundidad de cada caída individual sino su persistencia: ningún año desde 2023 mostró señales de recuperación, lo que convierte esta crisis en estructural y no coyuntural.








