La selección de Croacia firmó un acuerdo con Dragon Z6, una casa de apuestas online orientada al mercado asiático, como sponsor oficial rumbo al Mundial de este año. Hasta ahí, una escena conocida: fútbol global, marcas de juego y contratos internacionales. El problema apareció después. Una investigación de Bellingcat reveló que el representante de la empresa en la ceremonia de firma usó un nombre falso: figuraba como “Alexander Smith”, pero en realidad sería Branko Balon, académico croata y presidente de una sociedad de amistad croata-china. El caso abre una trama más grande. Dragon Z6 funcionaría como puerta de entrada a sitios espejo de apuestas en chino, ligados a marcas anteriores como KashBet o KB88, con estructuras offshore y sin licencias claras en jurisdicciones confiables. También habría usado imágenes de futbolistas como Robin van Persie sin autorización. La historia muestra cómo el fútbol internacional se volvió una vidriera perfecta para empresas opacas: compran legitimidad con camisetas, federaciones y transmisiones globales, mientras empujan audiencias hacia casinos online difíciles de rastrear.








