McKinsey identificó dieciocho sectores que podrían definir la economía global hasta 2040: inteligencia artificial, ciberseguridad, robótica, fármacos contra la obesidad, movilidad aérea del futuro y biotecnología no médica, junto con semiconductores, energía nuclear, vehículos eléctricos, construcción modular, espacio, videojuegos, streaming, comercio electrónico, servicios en la nube, baterías, publicidad digital y vehículos autónomos compartidos. En conjunto podrían generar entre U$S 29 y 48 billones en ingresos para 2040, partiendo de los 7,25 billones actuales, con una tasa de crecimiento anual de entre el 8% y el 11% . Su participación en el PIB global podría escalar del cuatro por ciento actual a entre el 10% y el 16%. La tendencia ya está en marcha: desde 2022, estos sectores expandieron su capitalización de mercado 4 veces más rápido que el resto de la economía. Los doce sectores que dominaron entre 2005 y 2020 pasaron de representar el 9% de las ganancias económicas globales al 49% en ese período. Los que llegaron tarde pagaron un precio alto. Los que lleguen tarde esta vez probablemente paguen uno mayor.







