La violencia política en Colombia escaló en enero de 2025, el mes más letal desde la llegada de Gustavo Petro al poder. La ofensiva del ELN contra disidencias del EMC en Catatumbo reactivó una disputa por territorios clave para la coca, el narcotráfico y las rutas hacia Venezuela. El dato también anticipa el desafío que heredará el próximo gobierno: grupos más fragmentados, mejor armados y con mayor control territorial, en un contexto donde la “Paz Total” quedó bajo fuerte presión.







